RESEÑAS CRÍTICAS
EVOCACIONES DE LO FEMENINO
Gladys Yunes Yunes | CRÍTICA
Una exploración de lo visceral y lo delicado, Fuentes captura la esencia de lo femenino a través de capas de vigor.
CUERPO AUSENTE
Félix Hernández | HISTORIADOR DEL ARTE
Los lienzos hablan de una presencia encontrada en la ausencia, donde el alma refleja su recorrido a través de un silencio texturizado.
SILENT STEPS
(PASOS SILENCIOSOS)
Katherine Chacón | INVESTIGADORA
Caminando a través del silencio de la experiencia migrante, Fuentes traza la geografía del corazón con gracia.
EVOCACIONES DE LO FEMENINO
Gladys Yunes Yunes
En las pinturas de Tery Fuentes convergen varios aspectos que fundamentan su discurso visual. Por un lado, se percibe un gesto cromático que dinamiza todo el formato, gracias a una pincelada ágil que se expande a través de manchas contrastantes, diluidas o degradadas. El tratamiento que le da al color crea atmósferas sugerentes, libres de horizontes limitantes que pudieran confinar o atrapar la mirada del espectador. Por eso, sus composiciones transmiten una calidad onírica, con matices que parecen extenderse más allá de los bordes del lienzo: franjas amarillas, ocres rotos, sepias, marrones intercalados y azules blanquecinos complementan la paleta de esta artista que, en algunos casos, explora tonos monocromáticos como una forma de enfocar la atención del espectador en el dibujo esbozado.
Por otro lado, Fuentes explora los elementos de la expresión visual, intercalando materiales que potencian el carácter ficticio de sus lienzos. Óleos, acrílicos, arena, esténciles, periódicos y cartón son algunos de los materiales que utiliza para apoyar su lenguaje, el cual está estrechamente relacionado tanto con técnicas de collage como con técnicas mixtas. Dentro de esta artesanía pictórica, podemos detectar una temática que se aleja de los modelos tradicionales de representación. La narrativa de Fuentes es fragmentada —y si se quiere, materializada en segmentos—, algunos de los cuales están conectados mientras que otros no. Logra una relación armoniosa entre imagen y técnica, figura y fondo, en un flujo que simula el paso del tiempo fuera del orden cronológico. Cada pieza puede verse como un mosaico de un vasto entramado, donde recuerdos, anhelos e incluso traumas, golpes, experiencias o impresiones, ya sean personales o colectivas, se anidan en el inconsciente. Vistas desde lejos, estas piezas parecen formar una especie de rompecabezas, compuesto por personajes, objetos y acciones que podrían parecer intrascendentes o incluso banales, ya que sus historias están lejos de la retórica grandilocuente característica del arte moralizante o instructivo.
Fuentes se enfoca en lo efímero del momento presente —aquel que escapa a la conciencia— implícito en el repertorio de objetos humildes, utensilios y enseres con los que construye una metáfora de lo cotidiano. Estos objetos también simbolizan la humanidad, el propósito final de sus creaciones, formando una suerte de "Vanitas" contemporánea que alude a la naturaleza efímera de la vida. Sus imágenes reflejan las acciones diarias de la existencia. Su iconografía se complace en resaltar objetos como zapatos, huellas, ganchos para colgar ropa, motocicletas, bicicletas, retratos o desnudos inconclusos, entre otros temas, todos impregnados de un filtro femenino que ella introduce intencionalmente, ya sea a través de detalles o de la dispersión y el graffiti de líneas que invaden todo el lienzo.
Gladys Yunes Yunes
Curadora Crítica y Crítica de Arte
Miembro de AICA (Asociación Internacional de Críticos de Arte)
CUERPO AUSENTE - REFLEXIONES DEL ALMA
Félix Hernández
Parte de la temática que aborda la artista Tery Fuentes remite a la representación de objetos de su entorno cotidiano, con los cuales dota de significado a su universo íntimo y revela su identidad femenina. Aunque Tery Fuentes es una pintora que se puede asociar a un estilo expresionista, evidente en el uso de un trazo gestual, nervioso y de carácter sígnico, es imprescindible reconocer a la línea como un elemento clave para estructurar sus formas y perfilar los contornos de los objetos con los cuales trae al mundo una nueva realidad concreta. Esos objetos nos hablan de lugares confinados a su memoria, de imágenes anidadas en su alma y de sus vivencias como mujer, madre y migrante. Presentes en su obra, esos objetos dirigen nuestra mirada hacia su propio cuerpo, el cual permanece ausente. Esa ausencia es puenteada por una conexión única e indivisible atada al amor, la alegría, la ilusión, el dolor, la melancolía, el deseo y la duda.
Esa ausencia remite a un lugar que espera ser llenado, un vacío que surge en nuestra interacción con los otros y que exige la impronta del cuerpo presente. Es la corporalidad la manifestación más inmediata del lenguaje visual de la artista. Desde esa corporalidad ella sueña, habla, se expresa, imagina y percibe en su espacio imaginario —esos ámbitos posibles, reales o utópicos que busca transmitir. La intimidad capturada en los objetos de Tery Fuentes también habla del paso del tiempo, de los recuerdos y de lo olvidado. Esos signos develan una existencia pretérita, y la nostalgia del cuerpo ausente se entremezcla con una perspectiva histórica. Si la vida es una historia que nos reconecta continuamente con el todo, entonces, cuando se construye el puente adecuado hacia esa existencia anterior que quedó atrás, somos capaces de comprender lo que una vez existió: espacios preservados en la memoria.
Así, las metáforas del cuerpo ausente en la obra de Tery Fuentes, aunque a menudo se perciben como una corporalidad fragmentada, no son un intento de borrar o negar el cuerpo. Más bien, reflejan el anhelo de la artista por una necesaria reintegración, que se despliega en otro tiempo —un tiempo aún por descubrir—, dentro de los ámbitos íntimos de su psique.
Félix Hernández
Curador y Crítico de Arte
Curador Jefe del Departamento de Investigación,
Galería de Arte Nacional, Caracas, Venezuela
SILENT STEPS (PASOS SILENCIOSOS)
Katherine Chacón
Silent Steps reúne algunas de las obras más destacadas de la extensa serie de pinturas que Tery Fuentes ha dedicado al tema de los pasos. Desde el inicio de su carrera, la artista ha representado recurrentemente zapatos, pies y huellas, invitando a los espectadores a dejarse llevar por los significados y reflexiones que estas formas cotidianas, convertidas en símbolos por su protagonismo y reiteración, despiertan en sus mentes. Fuentes no solo retrata estos elementos, sino que también los utiliza como vehículos para hablar del paso de la vida, el fluir del tiempo y las huellas que dejamos atrás.
El estilo de Tery Fuentes, de raíces neoexpresionistas, se caracteriza por trazos gestuales y una abundancia de texturas. La artista no se conforma con el uso convencional de los pigmentos; crea una especie de "terreno" visual a través del empaste y la superposición de capas de pintura, arena y collages de cartón y papel periódico. Este enfoque no solo enriquece sus piezas de manera táctil y expresiva, sino que también subraya las relaciones que tiene su obra con el estratificado de la memoria y el transcurrir de la vida. Los colores son igualmente significativos: la paleta de amarillos y ocres evoca la tierra, reforzando la idea de ese paso primigenio y fundamental de la humanidad en la naturaleza.
Para la artista, este recorrido vital implica también una reflexión sobre la feminidad y la experiencia de ser mujer, madre y cabeza de familia, lo que se expresa constantemente en su obra. En piezas como Family, Fuentes representa a los miembros de su hogar a través de sus zapatos, un acto simbólico que enfatiza el papel crucial de la mujer en el hogar y en el camino de la vida.
Las obras de esta exposición están estrechamente vinculadas a la vida de la artista, marcada por constantes cambios y migraciones. Habiendo vivido en varios países, Fuentes ha experimentado directamente lo que Antonio Machado expresó en su famoso poema: no hay un camino predefinido que seguir; el camino se hace al andar, y las huellas son la evidencia del tránsito por la vida. Las huellas y los zapatos se convierten, por tanto, en metáforas del caminar incesante de todo aquel que está vivo, y de las marcas físicas, mentales y energéticas que todos dejamos al existir y recorrer el mundo. De esta manera, la artista transforma cada huella y cada paso en una historia personal y universal, una reflexión sobre el lugar que habitamos, la pertenencia y las múltiples identidades que se forman y transforman con el tiempo.
Katherine Chacón
Escritora, curadora, crítica y profesora de arte
tery.fuentesg@gmail.com